Abrió su coffee shop con la mira puesta en crecer
Roy llegó con un sueño concreto: abrir su propio coffee shop. Trabajamos la ingeniería de menú completa —recetas, costeo producto por producto, estructura de precios y la lista de preparación de su cocina— para que abriera con sus números en la mano, no a base de cálculos aproximados.
Lo que quedó montadoEl menú por categorías con su diagrama de seis estaciones de cocina, el recetario estandarizado con el costeo plato por plato, las listas de compras, producción, preparación e inventario, los suplidores y mayoristas ya iniciados, el entrenamiento del personal de cocina y acompañamiento presencial los dos días del soft opening.
Y abrió. Se vio por fin haciendo lo que ama, y en sus propias palabras eso le devolvió algo que llevaba mucho tiempo buscando. Hoy Drop Coffee opera en Hatillo y la mira está puesta en abrir en otras localidades. Como sus recetas y sus costos quedaron documentados desde el primer día, la segunda tienda no arranca de cero: arranca con el sistema que ya le está funcionando.
Lo que Roy más valora del servicio
- La especialización en la industria de alimentos y bebidas
- La transparencia en todo el proceso
- La discreción con la información de su negocio